El crecimiento productivo de Brasil impulsa mayores importaciones porcinas argentinas


La carne porcina brasileña gana participación en el mercado argentino mientras la producción de Brasil aumenta y sus precios bajan. Entre enero y agosto, las importaciones crecieron 20%, en un contexto de expansión de la oferta local y consumo récord.
Infórmate en DiarioPampero.com – La brecha entre el valor del capón argentino y la referencia brasileña llegó al 61,9% en agosto, según un informe del IERAL.
La carne porcina atraviesa un nuevo escenario de competencia entre Argentina y Brasil. Mientras la producción argentina crece y el consumo alcanza niveles récord, la expansión de la oferta brasileña y la caída de sus precios presionan sobre el mercado local.
Según el Monitor Productivo N° 14 del IERAL, en agosto el precio promedio del capón tipificado argentino fue un 61,9% superior a la referencia brasileña. La diferencia se mantuvo por encima del 50% durante cuatro meses consecutivos.
El informe indicó que la brecha no se explica principalmente por un fuerte aumento del precio argentino, sino por el abaratamiento del producto brasileño. En ese contexto, las importaciones argentinas desde Brasil aumentaron tanto en volumen como en competitividad.

Más oferta y menor precio
El precio del capón tipificado argentino pasó de aproximadamente 1,58 dólares por kilo vivo en abril a 1,45 dólares en agosto. De acuerdo con el IERAL, durante 2026 el valor se mantuvo dentro del rango observado entre 2016 y 2025 y por encima del promedio histórico mensual.
En Brasil, en cambio, la referencia promedio de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul cayó de 1,46 dólares por kilo vivo en enero a 0,89 dólares en agosto. La baja fue cercana al 40% en siete meses y desde mayo el precio quedó por debajo del promedio histórico mensual.
“Es fundamentalmente este abaratamiento del cerdo brasileño el que explica el fuerte ensanchamiento de la brecha bilateral durante los últimos meses”, señalaron los autores del informe del IERAL.
La diferencia registrada en agosto fue la séptima más alta desde febrero de 2015 y se ubicó cerca del percentil 95 de la serie. El récord histórico correspondió a enero de 2022, cuando la brecha llegó al 91,2%.
Brasil también incrementó su producción. Según estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, pasó de 4,13 millones de toneladas de carne porcina en 2020 a 4,75 millones en 2025. Para 2026, el organismo proyectó 4,9 millones de toneladas, un aumento interanual del 3,2%.
Los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística mostraron que durante el primer semestre de 2026 la producción en establecimientos bajo inspección sanitaria alcanzó 2,93 millones de toneladas, un 6,4% más que en el mismo período de 2025. La faena creció 4,8% y el resto del incremento se vinculó con un mayor peso promedio de los animales.
La expansión también se reflejó en las exportaciones. El USDA estimó que Brasil vendería al exterior 1,83 millones de toneladas durante 2026, un 6,8% más que en 2025. En los doce meses acumulados hasta agosto, las exportaciones llegaron a 1,38 millones de toneladas, el volumen más alto de la serie mencionada en el informe.
En el comercio bilateral, la Argentina importó 41.400 toneladas de carne porcina brasileña entre enero y agosto, frente a las 34.400 toneladas del mismo período de 2025. El aumento fue del 20% y representó el mayor volumen para esos ocho meses desde, al menos, 2010.
Además de crecer en cantidad, las compras se realizaron a menores valores unitarios. El precio promedio pasó de 2.845 dólares por tonelada entre enero y agosto de 2025 a 2.562 dólares en igual período de 2026, una reducción del 9,9%. En agosto, el valor fue de 2.412 dólares por tonelada.
De acuerdo con el IERAL, las importaciones representan alrededor del 6,2% del consumo aparente argentino. El porcentaje es relevante, aunque no constituye un máximo histórico: durante 2018 y 2019 había superado el 7%.
La presión externa coincide con una expansión de la producción argentina. Según datos de la Secretaría de Agricultura, entre enero y agosto se produjeron más de 592.000 toneladas, un 12,4% más que en el mismo período de 2025. En agosto, el volumen alcanzó 76.600 toneladas.
La Secretaría atribuyó el crecimiento a las inversiones productivas, la ampliación de la capacidad instalada y del número de madres, además del fortalecimiento de los planes sanitarios. El consumo promedio se ubicó en torno de los 20 kilos por habitante al año, un nivel récord que casi triplicó el registrado dos décadas atrás.
El IERAL estimó que la producción argentina llegó a unas 877.000 toneladas en los doce meses terminados en agosto, un 11,5% más que en el período anterior. Se trata del mayor volumen de la serie considerada por el informe.
Para los investigadores, el mercado enfrenta dos movimientos simultáneos: una oferta doméstica que crece con fuerza y un aumento de las importaciones brasileñas. Por ahora, advirtieron, el principal canal de impacto parece estar en la formación de precios antes que en un desplazamiento físico de la producción local.
