Día Mundial de la Lucha contra el ACV, la detección temprana y la atención urgente pueden reducir sus consecuencias


El ACV es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en adultos a nivel mundial. Cada 29 de octubre, el Día Mundial de la Lucha contra el Accidente Cerebrovascular promueve la prevención, el reconocimiento de los síntomas y la atención médica urgente.
Infórmate en DiarioPampero.com – En Argentina, se estima que ocurre un ACV cada cuatro minutos y que unas 20.000 personas mueren por año. Identificar las señales y actuar sin demora es fundamental.
El accidente cerebrovascular (ACV) puede producirse por la obstrucción de una arteria, en su forma isquémica, o por la rotura de un vaso sanguíneo en el cerebro, en su forma hemorrágica. Ambos tipos requieren atención médica inmediata.
Los síntomas suelen aparecer de manera repentina. Entre las señales de alarma se encuentran la asimetría o caída de un lado de la cara, la debilidad o pérdida de fuerza en un brazo o una pierna y las dificultades para hablar o comprender lo que dicen los demás.
La regla de oro es actuar rápido: ante cualquiera de estos signos se debe llamar a emergencias de inmediato, acudir a un centro de atención y anotar la hora en que comenzaron los síntomas. El material de concientización remarca que cada minuto cuenta.

Señales y prevención
Para reconocer un posible ACV puede aplicarse una comprobación sencilla: pedirle a la persona que sonría para observar si existe una caída de un lado del rostro, solicitarle que levante los brazos para detectar debilidad y prestar atención a su forma de hablar y comprender.
La dificultad para pronunciar palabras, el habla arrastrada o los problemas para comprender indicaciones también forman parte de las señales de alarma. Si aparecen de forma repentina, la atención no debe demorarse.
El tiempo tiene un papel central en la respuesta frente al ACV. Por eso, además de llamar a emergencias al instante, se recomienda anotar la hora de inicio de los síntomas, un dato necesario para la atención médica.

Según el material difundido, hasta el 90% de los casos pueden evitarse mediante la adopción de hábitos de vida saludables. La prevención incluye controlar la presión arterial, señalada como el principal factor de riesgo para desarrollar un ACV.
También se recomienda mantener una alimentación equilibrada, reducir el consumo de grasas saturadas y sodio, evitar el tabaco y limitar el exceso de alcohol. Fumar incrementa notablemente el riesgo de un derrame cerebral.
La actividad física es otro de los aspectos mencionados para reducir los factores de riesgo. El material indica que se recomiendan al menos 150 minutos de ejercicio moderado por semana.
El control de la diabetes y del colesterol mediante chequeos médicos periódicos completa las medidas de prevención señaladas. La identificación temprana de los factores de riesgo permite abordarlos con seguimiento médico.
