Más de 1.700 evacuados por crecidas y caminos anegados en Neuquén, Chaco y Corrientes


Las intensas lluvias y la crecida de los ríos Paraná y Uruguay provocaron evacuaciones, cortes de rutas y comunidades aisladas en Neuquén, Chaco y Corrientes. Los operativos oficiales incluyen asistencia terrestre y aérea, mientras se mantiene la vigilancia ante nuevas precipitaciones.
Infórmate en DiarioPampero.com – El avance del agua afectó viviendas, caminos y zonas productivas, con más de 1.700 personas evacuadas o autoevacuadas y miles de animales expuestos en áreas ribereñas.
Las inundaciones dejaron más de 1.700 personas evacuadas o autoevacuadas en Neuquén, Chaco y Corrientes, de acuerdo con los reportes difundidos por organismos provinciales y medios locales. Las lluvias también provocaron cortes de caminos, familias aisladas y anegamientos en sectores urbanos y rurales.
En Neuquén, la activación de arroyos y cañadones interrumpió los accesos a distintas comunidades, mientras que en Chaco y Corrientes la crecida de los ríos Paraná y Uruguay afectó viviendas, calles y establecimientos productivos. Las autoridades desplegaron equipos de emergencia, personal sanitario y recursos para asistir a los damnificados.
La situación se desarrolló en un contexto de condiciones meteorológicas asociadas a El Niño. El Servicio Meteorológico Nacional mantuvo alertas por tormentas en varias zonas del país, ante la posibilidad de nuevas lluvias y crecidas que podrían prolongar el aislamiento en las áreas más comprometidas.

Asistencia en las zonas afectadas
En Neuquén, uno de los sectores más comprometidos fue Aguada San Roque, en la región de Vaca Muerta. Las precipitaciones dejaron fuera de servicio los dos caminos que permiten ingresar y salir de la localidad, luego de que el agua superara la capacidad de un conducto ubicado en un badén conectado con la Ruta Provincial 7.
También quedó interrumpido el camino de la interplanta, por lo que la Comisión de Fomento pidió a los habitantes que permanecieran en sus viviendas, evitaran desplazamientos innecesarios y siguieran las indicaciones de los organismos oficiales. Algunos cañadones comenzaron a disminuir su nivel, aunque se mantuvieron las recomendaciones de no circular por los sectores afectados.
El Gobierno neuquino desplegó personal de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, equipos sanitarios y agentes de Protección Civil en Villa del Puente Picún Leufú, Piedra del Águila, Piedra Pintada y Rincón de los Sauces. En Bajada de los Molles, los rescatistas evacuaron preventivamente a una pareja de adultos mayores.
Los operativos incluyeron vuelos hacia Bajada de las Manzas, Paso Aguerre y Salinas Yeguas, además de otros parajes rurales cercanos a Piedra del Águila. En la comunidad Ancatruz, ubicada en Piedra Pintada, participó un helicóptero del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
La asistencia aérea permitió trasladar a pobladores que no podían atravesar los cursos de agua y distribuir alimentos, agua potable, medicamentos y forraje entre las familias aisladas. El SMN emitió además una alerta amarilla por tormentas para el oeste de Añelo.
En Chaco, el aumento del caudal del Paraná y las lluvias de los últimos días provocaron inundaciones en localidades ribereñas. La secretaria de Coordinación de Gabinete provincial, Carolina Meiriño, informó que 913 personas fueron evacuadas y otras 281 se autoevacuaron, con un total de 1.194 habitantes desplazados.
Barranqueras fue una de las localidades más afectadas, con 251 personas que debieron abandonar sus viviendas. En ese sector, el Paraná alcanzó los 7,27 metros, por encima del nivel de evacuación establecido en 6,50 metros. La situación se agravó con precipitaciones cercanas a los 70 milímetros y ráfagas de hasta 75 kilómetros por hora.
En Puerto Vilelas, el intendente Marcelo González estimó que unas 350 familias enfrentaron dificultades por la combinación de las lluvias y la crecida del río. Productores ganaderos comenzaron a trasladar animales desde las islas hacia terrenos elevados para reducir el riesgo de pérdidas.
Según estimaciones del sector, más de 900.000 cabezas de ganado se encuentran expuestas a las inundaciones en áreas productivas de Santa Fe, Chaco y Corrientes. El SMN anticipó una alerta naranja por tormentas para gran parte del territorio chaqueño.
En Corrientes, la cantidad de evacuados y autoevacuados superó las 550 personas, de acuerdo con el Centro Operativo de Emergencias. En la capital provincial, el Paraná llegó a los 7,43 metros, por encima del nivel de evacuación fijado en seis metros.
También se registraron niveles elevados en Itatí, donde el caudal superó los ocho metros, y en Paso de la Patria, donde llegó a 7,79 metros y provocó anegamientos en sectores habitados. Sobre el río Uruguay, Paso de los Libres alcanzó los 7,88 metros, con avance del agua sobre calles y sectores del paseo costero.
El incremento de los caudales estuvo relacionado con las lluvias registradas en las cuencas superiores, especialmente en Brasil, y con modificaciones en la operación de las represas de Itaipú y Yacyretá. Un informe de Yacyretá indicó que el aporte acumulado durante octubre se ubicó 92% por encima del promedio.
El Gobierno correntino coordinó operativos entre Defensa Civil, Salud y Desarrollo Humano para asistir a las familias afectadas y organizar traslados. También reforzó los controles sanitarios por el riesgo de proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, en los sectores donde quedó agua acumulada.
En el sur de Corrientes, las lluvias intensas, las ráfagas y la caída de granizo afectaron zonas rurales y productivas de Goya, Lavalle, Perugorría y Santa Lucía. Vialidad Nacional realizó tareas preventivas para reducir anegamientos, erosión y daños en la infraestructura.
Los trabajos incluyeron la limpieza y el acondicionamiento de alcantarillas en las rutas nacionales 118 y 14, además de intervenciones sobre las rutas 12 y 123. El organismo informó que las tareas de mantenimiento en desagües, cunetas, canales y banquinas continuarían durante octubre y noviembre, según los relevamientos técnicos y la evolución del tiempo.
Los equipos de emergencia de las tres provincias mantienen la asistencia a las familias damnificadas y el monitoreo de los cursos de agua. La continuidad de las lluvias podría agravar las inundaciones y extender el aislamiento de las comunidades afectadas.
