La marcha contra el gobierno de Macron dejó 135 detenidos ante 70.000 policías desplegados


Francia atraviesa una nueva jornada de protestas contra la gestión de Emmanuel Macron, con 135 detenidos y un operativo que reúne a 70.000 agentes. Hubo gases lacrimógenos, comercios cerrados y reclamos estudiantiles por educación y mejoras edilicias.
Infórmate en DiarioPampero.com – La movilización se desarrolla en distintas ciudades, mientras el gobierno reforzó la seguridad tras los disturbios y saqueos registrados durante la protesta del 17 de octubre.
Una nueva jornada de protestas en Francia comenzó este sábado en distintas ciudades del país contra la gestión del presidente Emmanuel Macron. Según informó el Ministerio del Interior, las primeras operaciones dejaron 135 personas detenidas.
El gobierno desplegó más de 70.000 agentes de seguridad, junto con unidades de élite de la policía, efectivos de la Gendarmería Nacional, soldados de la misión Sentinelle, vehículos blindados, helicópteros y drones.
Los primeros incidentes se registraron en Marsella, donde la policía utilizó gases lacrimógenos después de que una procesión intentara avanzar por la fuerza, de acuerdo con reportes citados por el medio francés Le Monde.

Seguridad reforzada y reclamos educativos
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, sostuvo que las instrucciones para mantener la firmeza continuaban vigentes. El funcionario había anticipado que las autoridades serían “intransigentes” frente a los puntos de conflicto durante las movilizaciones.
Además de las detenciones, se realizaron controles y registros en las principales ciudades y redes de carreteras. Según la información difundida, hubo más de 1.000 operativos en la región de París y se incautaron elementos como bolas de petanca, perdigones de plomo, morteros de fuegos artificiales y armas de airsoft.
En París, una movilización que partió desde Porte d’Italie reunió a representantes estudiantiles de escuelas secundarias y universidades. Los manifestantes reclamaron la contratación masiva de profesores con plazas fijas, un estatus adecuado para los asistentes de estudiantes con discapacidad y un plan nacional para renovar edificios escolares.
El dispositivo de seguridad también incluyó medidas preventivas en zonas comerciales y turísticas. Comercios y museos cerraron sus puertas ante el riesgo de saqueos, mientras que varios espacios culturales nacionales suspendieron sus actividades.
Entre las instituciones que no abrieron estuvieron el Museo del Louvre, el Museo de Orsay, el Grand Palais y el Petit Palais. También se dispuso el cierre preventivo de 24 estaciones de subterráneo, entre ellas Charles de Gaulle-Étoile, Concorde, Champs-Élysées-Clémenceau, Odéon y Saint-Germain-des-Prés.
Las autoridades buscan evitar nuevos episodios de violencia luego de la movilización del sábado 17 de octubre. En esa jornada, cerca de 3.000 locales comerciales resultaron dañados o saqueados en distintas partes del país, según la información difundida por medios franceses.
En la protesta anterior participaron estudiantes, sindicatos y grupos identificados con los “chalecos amarillos”. El Ministerio del Interior informó entonces al menos 400 detenidos, después de haber comunicado inicialmente una cifra de 272 personas arrestadas.
Los incidentes del 17 de octubre se registraron en París, Marsella, Rennes, Toulouse y Angers. La policía utilizó gases lacrimógenos y se produjeron enfrentamientos, además de ataques y saqueos contra comercios de lujo como Louis Vuitton y Hermès.
Le Monde informó que aquella convocatoria reunió entre 550.000 y 800.000 personas. Desde el Ministerio del Interior señalaron a Reuters que las acciones incluyeron intentos de saqueo, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, incendios de mobiliario urbano y ataques contra centros de poder y medios de comunicación.
Mientras el gobierno acusa a grupos de ultraizquierda de intentar “hacer caer la República”, algunos manifestantes rechazaron esa caracterización. Según testimonios recogidos durante las movilizaciones, los participantes sostienen que buscan manifestarse pacíficamente y expresan preocupación por la situación social y educativa del país.
