Secreto Militar: la medida de Milei incluye operaciones, proveedores y presupuestos de equipamiento militar


El Gobierno de Javier Milei declaró secreto militar las operaciones vinculadas con la compra de equipamiento para las Fuerzas Armadas. La medida, publicada en el Boletín Oficial, se fundamenta en un decreto de 1963 y alcanza datos sobre contratos, cantidades, proveedores, países de origen y presupuestos.
Infórmate en DiarioPampero.com – La decisión fue firmada por Milei y el ministro de Defensa, Carlos Presti, en un contexto de tensión política con el Reino Unido por la cuestión Malvinas.
El Gobierno nacional declaró secreto militar las compras de equipamiento destinadas a las Fuerzas Armadas, según el Decreto 1205/2026 publicado en el Boletín Oficial. La disposición fue firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, Carlos Presti.
La medida alcanza las operaciones comerciales, las cantidades adquiridas, los proveedores, los países de origen y los presupuestos relacionados con el material militar. De acuerdo con la norma, la clasificación busca preservar información que el Ministerio de Defensa considera sensible para la seguridad nacional.
La decisión fue vinculada de inmediato con el contexto de tensión con el Reino Unido por las Islas Malvinas, a partir del cambio de postura del Poder Ejecutivo argentino sobre el archipiélago. Sin embargo, el decreto fundamenta la medida en una norma de 1963 dictada durante el gobierno de facto de José María Guido.

El alcance de la reserva oficial
El Decreto 1205/2026 establece: “Declárase secreto militar en los términos del Decreto N° 9390/63 a las operaciones contractuales necesarias para ejecutar las adquisiciones identificadas en el EX-2026-97868854-APN-SSGA#MD”. El texto fue conocido tras su publicación en el Boletín Oficial.
El Decreto 9390/1963 contempla la clasificación de secreto militar para determinados asuntos vinculados con la preparación y el empleo de las Fuerzas Armadas. Entre ellos incluye adquisiciones, fabricaciones, construcciones y las negociaciones y trámites correspondientes cuando tienen importancia para las capacidades militares.
Según explicó una fuente oficial, una vez declarada la reserva sobre la operación contractual, los organismos encargados deben continuar con los trámites necesarios para concretar la adquisición del material.
La misma fuente indicó que esos procedimientos quedan exceptuados de las disposiciones relativas a la publicidad y difusión de las actuaciones del proceso. De ese modo, la información administrativa vinculada con las compras no tendrá el mismo nivel de exposición pública.
El Gobierno de Milei ya había recurrido al decreto de 1963 en otras oportunidades. En abril de 2024, mediante el Decreto 307/2024, amplió el Sistema de Defensa Nacional ante la supuesta presencia de “amenazas que se desplacen por el aeroespacio” argentino.
Posteriormente, en septiembre de 2024, el Ejecutivo volvió a utilizar la figura del secreto militar a través del Decreto 807/2024. En esa ocasión, la reserva incluyó la contratación y construcción de obras de infraestructura y la importación de material relacionado con la incorporación de un sistema de armas.
La nueva disposición no detalla en su texto público el tipo de equipamiento involucrado ni identifica a los proveedores o países de origen. Esos datos quedan comprendidos dentro del alcance de la clasificación establecida para las operaciones contractuales mencionadas en el decreto.
La decisión se conoce en un escenario de tensión con el Reino Unido por las Islas Malvinas y luego de un cambio en la mirada oficial argentina sobre la relación bilateral. El decreto, no obstante, presenta la medida como una decisión vinculada con la protección de información considerada estratégica para la defensa.
