El alto el fuego sigue estancado y los ataques continúan en Gaza, con más de 74.000 muertos


El Ministerio de Salud de Gaza informó que 74.016 palestinos murieron y 175.068 resultaron heridos desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás, mientras el alto el fuego permanece trabado y persisten los ataques en el enclave.
Infórmate en DiarioPampero.com – Desde la entrada en vigor de la tregua, las autoridades gazatíes contabilizaron 1.145 nuevas muertes y señalaron que varios compromisos del acuerdo aún no avanzaron.
El Ministerio de Salud de Gaza informó que la cantidad de palestinos muertos desde el comienzo de la guerra superó los 74.000. El nuevo balance fue difundido cuando el conflicto se aproxima a cumplir tres años y mientras el alto el fuego continúa mayormente estancado.
Según los datos publicados por el organismo sanitario, al menos 74.016 palestinos murieron y otros 175.068 resultaron heridos desde el 7 de octubre de 2023. El ministerio forma parte del gobierno encabezado por Hamás, y sus registros son considerados generalmente fiables por agencias de Naciones Unidas y organizaciones internacionales.
El balance oficial no diferencia entre civiles y combatientes. Las autoridades sanitarias gazatíes sostienen que mujeres y niños representan aproximadamente la mitad de las víctimas fatales registradas desde el inicio del conflicto.

Una tregua sin avances
Desde la entrada en vigor del alto el fuego, las autoridades gazatíes informaron la muerte de otros 1.145 palestinos. El acuerdo comenzó a regir el 10 de octubre y permitió detener los combates de mayor intensidad, aunque continuaron registrándose ataques israelíes en el territorio.
El Ejército de Israel afirmó que esas operaciones respondieron a amenazas o ataques. Durante el mismo período señalado por las autoridades gazatíes, también murieron siete soldados israelíes.
La tregua fue alcanzada después de la ofensiva iniciada el 7 de octubre de 2023, cuando milicianos encabezados por Hamás ingresaron en territorio israelí. En ese ataque murieron unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y otras 251 fueron tomadas como rehenes.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostiene que las tropas de su país no se retirarán de sus posiciones hasta que Hamás entregue las armas. Esa exigencia continúa siendo uno de los principales obstáculos para avanzar hacia las siguientes etapas del acuerdo.
Varios puntos contemplados en el alto el fuego, mediado por Estados Unidos, todavía no avanzaron. Las fuerzas israelíes mantienen el control de más de la mitad del territorio palestino, según la información difundida sobre la situación en el enclave.
Hamás no se desarmó, todavía no asumió un nuevo gobierno palestino y el proceso de reconstrucción no comenzó. Esas cuestiones mantienen paralizadas partes centrales del entendimiento alcanzado entre las partes.
La situación humanitaria continúa marcada por las consecuencias de casi tres años de guerra. El territorio registra decenas de miles de muertos y heridos, mientras una parte importante de su infraestructura permanece afectada por el conflicto.
El nuevo balance vuelve a dimensionar el costo humano de la guerra, en un contexto en el que la reducción de los enfrentamientos de mayor escala no se tradujo en la implementación completa de los compromisos previstos por la tregua.
