El efectivo fue apartado tras la muerte de la perra Manchita en una comisaría de Floresta


El policía Tomás Agustín Seco quedó apartado de la Policía de la Ciudad tras dispararle a Manchita, una perra que se refugiaba en la Comisaría Comunal N°10 de Floresta y era cuidada por vecinos. La UFEMA investiga el caso bajo la Ley de Protección Animal.
Infórmate en DiarioPampero.com – La Justicia analiza la actuación del efectivo, mientras Asuntos Internos lleva adelante un sumario y los habitantes del barrio reclaman el esclarecimiento de la muerte del animal.
Tomás Agustín Seco es el policía de la Ciudad de Buenos Aires investigado por la muerte de Manchita, una perra callejera que solía refugiarse en la Comisaría Comunal N°10, ubicada en el barrio porteño de Floresta.
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el efectivo disparó con su arma reglamentaria contra el animal dentro de las instalaciones policiales. El proyectil impactó en la zona del cuello, según lo consignado en la denuncia y en las actuaciones conocidas.
Seco sostuvo en su defensa que la perra intentó morderlo y que por ese motivo accionó el arma. Los vecinos, en cambio, señalaron que Manchita era inofensiva, dormía habitualmente en la dependencia y era alimentada y querida por la comunidad.

Investigación y reclamo vecinal
Luego de que el episodio tomara estado público, el Ministerio de Seguridad porteño dispuso el pase de Seco a servicio pasivo y su apartamiento preventivo de las funciones policiales. La medida implica que quedó separado del servicio activo mientras avanza el sumario administrativo.
La instrucción interna quedó a cargo de la Oficina de Asuntos Internos, que debe analizar las circunstancias del hecho y el uso del arma reglamentaria. La resolución adoptada por la cartera porteña se conoció tras el reclamo de vecinos de Floresta.
En paralelo, la investigación penal está en manos de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA). La fiscalía evalúa la eventual responsabilidad del agente en el marco de la Ley 14.346, que establece penas para los actos de maltrato y crueldad contra los animales.

También se analiza si existió un uso indebido del arma reglamentaria. Hasta el momento, la versión del policía sobre un supuesto intento de mordedura convive con el relato de los vecinos, quienes describieron a Manchita como un animal que permanecía habitualmente en la comisaría.
El caso generó indignación entre los habitantes del barrio, que acompañaban a la perra y se ocupaban de su alimentación. Los vecinos continúan reclamando justicia y el esclarecimiento de las condiciones en las que ocurrió el disparo.
La situación de Seco quedará sujeta al avance de las actuaciones administrativas y judiciales. La investigación deberá determinar las responsabilidades correspondientes y establecer si la conducta del efectivo encuadra en los delitos previstos por la normativa de protección animal.
