El golpe de Estado fallido contra Juan Domingo Perón en 1955 fue un evento crucial en la historia argentina. El gobierno de Perón, conocido como el peronismo, había sido objeto de críticas y tensiones desde su ascenso al poder en 1946. En este contexto, un sector de las Fuerzas Armadas y grupos civiles opositores comenzaron a organizarse para derrocar al gobierno peronista.

El 16 de septiembre de 1955, aviones de la Marina argentina bombardearon la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, sede del gobierno, en un intento de asesinar a Perón. Este ataque, conocido como el bombardeo a Plaza de Mayo, fue un acto de violencia sin precedentes en la historia argentina. Sin embargo, Perón no se encontraba en el lugar en ese momento y logró escapar ileso. El bombardeo a Plaza de Mayo desencadenó una serie de eventos que llevaron al derrocamiento de Perón. En respuesta al ataque, Perón declaró el estado de sitio y reforzó su posición dentro del gobierno. Sin embargo, la oposición y los militares antiperonistas se unieron en una alianza conocida como la «Revolución Libertadora» y comenzaron a movilizarse para derrocar al gobierno.
El 23 de septiembre de 1955, las fuerzas opositoras lanzaron un golpe de Estado contra Perón. Las principales bases militares se sublevaron en diferentes partes del país, y se produjeron enfrentamientos violentos en varias ciudades. A pesar de contar con el apoyo de una parte del ejército y sectores civiles opositores, la revuelta no logró consolidarse ni obtener el respaldo masivo necesario para derrocar a Perón. Finalmente, el 25 de septiembre de 1955, Perón decidió renunciar y abandonar el país. El golpe de Estado resultó exitoso en su objetivo de derrocar al gobierno peronista, pero no pudo establecer un régimen estable y unificado en su reemplazo. En lugar de eso, el país entró en un período de inestabilidad política y violencia interna.
La «Revolución Libertadora» instaló un gobierno militar provisional encabezado por Eduardo Lonardi, quien asumió la presidencia. Sin embargo, las divisiones internas y los conflictos de poder llevaron a la destitución de Lonardi en 1956 y su reemplazo por el general Pedro Eugenio Aramburu. Durante su gobierno, se implementaron políticas de represión contra los seguidores del peronismo y se intentó desmantelar la influencia del movimiento. El golpe de Estado de 1955 marcó el inicio de un ciclo de gobiernos militares y civiles no peronistas en Argentina que duraría hasta 1973, cuando Perón regresó al país y asumió nuevamente la presidencia. Este evento tuvo un impacto significativo en la historia argentina y en la relación entre el peronismo y las Fuerzas Armadas, generando una polarización política y social que aún perdura en cierta medida en la actualida
DESCARGAR APLICACIÓN DE LA RADIO EN VIVO
Gracias por estar en Diario Pampero, visítanos para estar informado!
Si necesitas parte de este contenido, no olvides citar la fuente de información. Respetamos a quienes producen contenidos, artículos, fotos, videos. Compartimos información de La Pampa para los pampeanos y te informamos sobre toda la actualidad nacional e internacional destacada.
Si compartes nuestro contenido, nos ayudas a crecer como medio de comunicación!







