
Lula da Silva, ex presidente de Brasil y una figura influyente en América Latina, fue condenado inicialmente a 9 años de prisión por corrupción el 12 de julio de 2017. Sin embargo, su sentencia fue aumentada a 12 años en enero del año siguiente. A pesar de esto, la Corte Suprema anuló el caso debido a errores procesales y Lula fue liberado.
