
El estudio realizado entre 2016 y 2019, en una población de macacos de cola larga en Indonesia, mostró que se trata de un comportamiento aparentemente intencional para “motivarse sexualmente”.

El estudio realizado entre 2016 y 2019, en una población de macacos de cola larga en Indonesia, mostró que se trata de un comportamiento aparentemente intencional para “motivarse sexualmente”.