
La relación entre el famoso pintor surrealista Salvador Dalí y Gala, cuyo verdadero nombre era Elena Ivanovna Diakonova, comenzó en medio de la controversia debido a su pasado con el poeta Paul Éluard. A pesar de los desafíos, su unión se formalizó en una ceremonia civil en París en 1934, marcando el inicio de una asociación artística y emocional excepcional.
