Juan Bautista Alberdi fue un destacado abogado, escritor, diplomático y político argentino nacido el 29 de agosto de 1810 en la ciudad de Tucumán, Argentina. Es considerado uno de los padres fundadores de la República Argentina y uno de los principales exponentes del pensamiento liberal en América Latina.

Desde joven, Alberdi mostró un gran interés por la política y el derecho. Estudió en el Colegio de Monserrat en Córdoba y luego en la Universidad de Buenos Aires, donde obtuvo su título de abogado en 1837. Durante sus años de estudio, comenzó a cuestionar el sistema político y legal vigente en Argentina y a desarrollar ideas progresistas que influirían en su obra futura. En 1842, Alberdi publicó su obra más conocida e influyente: «Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina». En este libro, Alberdi abogaba por la adopción de un sistema republicano y federal, basado en la separación de poderes, la protección de los derechos individuales y la promoción del progreso económico. La obra tuvo un impacto significativo en el proceso de redacción de la Constitución Argentina de 1853.
Además de su trabajo como escritor y teórico político, Alberdi también tuvo una destacada carrera diplomática. Representó a Argentina en distintas misiones diplomáticas en Europa y América. Durante su estadía en Europa, estudió y se inspiró en las instituciones y el desarrollo económico de países como Francia, Inglaterra y Estados Unidos, experiencias que influyeron en sus ideas sobre el progreso y la modernización de Argentina. A lo largo de su vida, Alberdi luchó incansablemente por la consolidación de la democracia y el desarrollo económico de su país. Fue un ferviente defensor de la abolición de la esclavitud, la educación pública y la promoción de la inmigración como motor de progreso. También participó activamente en la vida política argentina y fue elegido diputado nacional en varias ocasiones.
Juan Bautista Alberdi falleció el 19 de junio de 1884 en la ciudad de Neuilly-sur-Seine, Francia, dejando un legado duradero en la historia política y jurídica de Argentina y América Latina. Sus ideas sobre la organización política, la justicia y el desarrollo económico continúan siendo objeto de estudio y debate, y su figura es reconocida como una de las más influyentes del siglo XIX en la región.
