Los asesinatos de activistas de derechos civiles en Mississippi en 1964 fueron un conjunto de crímenes violentos que tuvieron lugar durante el verano de ese año y que tuvieron un impacto significativo en el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Estos asesinatos, conocidos también como los «asesinatos de la Libertad de Verano» (Freedom Summer Murders), se llevaron a cabo como parte de una campaña por parte de organizaciones de derechos civiles para registrar votantes afroamericanos en el estado de Misisipi, donde la segregación racial y la discriminación eran generalizadas.